cOnstRucCión dE la ReaLidAd

 

 

WIThomas

 

 

 

   Teorema de W. I. Thomas: “…if men define  situations as real, they are real in their consequences”.

 

 

 

 

* W. I. Thomas, sociólogo estadounidense
 

eScriTorEs

 

 

tolkien

 

     Tolkien: “…Me marché tan pronto como pude y corrí al encuentro de mis libros”.

 

 

 

 

 

 

 

fogwill  Fogwill: “…lo ideal sería componer una obra completa de mil o dos mil páginas –no más- y tener tiempo para corregirla frase por frase justo a la edad en que uno ya sabe todo lo que puede llegar a saber. Pero casi nadie tolera`pasarse treinta años de  anonimato y todos quieren ser escritores, y escritores famosos, reconocidos, traducidos, bien remunerados, prostituidos y ¡jóvenes!”.

 

 

 

aNécdoTaS (de A.B.C.)

Una:

Bioy Casares: "Julia Prilutzki Farny de Zinny aseguraba que en el trato con los inferiores, sus antepasados empleaban únicamente el lenguaje del látigo. Borges le preguntó si eran cocheros".

Otra:

Bioy Casares: "Bernès me refirió que Borges, unos quince días antes de morir, sintió la presencia de la muerte. Habría dicho: Ha llegado. Está aquí. Le pregunté si la había descripto. Bernès contestó: Dijo que era algo externo, rígido y frío".
Una más:

Bioy Casares: "Hacia el final [de su vida], Bernès le leyó Ulrica. Borges comentó: Soy un escritor".




* fuente: Borges, de A. Bioy Casares.

Alquimia doméstica

Los problemas son meras interpretaciones sobre los entretenimientos, desafíos e hitos que nos presenta la vida. Ayer, por ejemplo, luego de averiguar que las reparaciones que necesita el auto cuestan medio sueldo, corté el cable del embrague cuando estaba por volver del trabajo a casa y no pude salir. Pude enojarme, angustiarme, incluso desesperar. Pero llamé a mi padre y le pedí que trajera la camioneta para llevarme a tiro, y mientras esperaba, en la noche lluviosa y fría, tomé los cuentos de John Cheever y me puse a leer algunos a la luz de una farola, cómodo en el interior. El "problema" trajo como consecuencias hasta ahora: un hermoso rato de lectura; un favor de mi padre (siempre son buenas las relaciones de cooperación entre seres queridos); una aventura divertida desde la madrugada -me tocó el turno de mañana el día siguiente, o sea hoy-, a pie, en colectivo y otra vez a pie, desde el extremo sur al extremo norte de la ciudad, hasta la oficina en mitad del campo donde trabajo, escucho jazz y escribo. Recién llegado, devolví el favor de mi padre, a un policía cuyo Renault 12 precisaba un empujón para encender, y no encontró ayuda en sus compañeros de turno. Mi buena predisposición hizo humo su "problema". Ahora escucho el viento, que despejó la tormenta. Empieza a clarear por la ventana del Este. Dice Lair Riberiro, un autor de libros de superación personal: "Los errores son grandes momentos de nuestra existencia". Creo que sí.